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Resonancias de los 30!

Hay una lista de asignaciones sociales establecidas para las que ya han pasado los 30 (o están por llegar), pero hay 2 que tienen mayor resonancia: Casarse y Tener hijos!
Y en este punto me pregunto: cómo hay que entender la realización personal? quién decide lo que es correcto o lo que no? La Maternidad es un deber o un derecho? Qué pasa si no hay conexión con ése propósito?
Las iglesias pudieran responder desde sus dogmas, los padres desde sus anhelos, pero y tú... qué te respondes?
Son muchos los escenarios, en lo personal sí creo que la maternidad es una elección que debe hacer la mujer, nadie puede obligarte a asumir obligaciones para las que no estás preparada, porque los resultados recaerán en la frustración personal y en el desamor de los hijos. De igual forma, si has elegido ejercer ése rol desde el centro de tu necesidad biológica y espiritual, pues nadie debe persuadirte de lo contrario. Por ello, pienso que cada mujer debe ser clara y decidir qué quiere, qué siente al respecto y cómo desea llevar a cabo (o no) dicho proceso.
Estoy segura de que todos conocemos casos en los que viendo el papel que juegan algunas madres, nos cuestionamos si de verdad ésa persona debió tener hijos. 
Hay ahora una oferta amplia de trabajos y propósitos de vida que no siempre coinciden con la idea de ser mamá, por lo que muchas mujeres, posponen el sueño materno para cuando ya han alcanzado ciertas metas. Si está mal o está bien dependerá del lente con que se mire, yo creo en el poder de elegir y la libertad que nos da ejercerlo.
Lo que sí es cierto es que hay un tic tac biológico que influye en las condiciones fisiológicas óptimas para tener hijos, fuimos dotadas con esa maravillosa capacidad y pues nuestros órganos llevan el conteo interno, pero si has decidido retardarlo, porque aún no tienes las condiciones logísticas ni psicológicas para ceder tu espacio a la cigüeña, y piensas hacerlo luego, prepárate: come bien, haz ejercicio, chequeate regularmente, para cuando ya estés lista, así hayas pasado los 30.
Pienso que ser mamá es un acto de entrega total y amerita estar dispuesta (física, emocional y espiritualmente) para disfrutarlo en todas sus aristas, por eso vale la pena planificarlo y sincerarnos con lo que realmente nos dice el instinto.
Sea cual sea la decisión que tomes, no hay porque descalificar a otras mujeres que hayan emprendido caminos diferentes al tuyo, porque cada quien tiene derecho a tejer su propia historia desde y para la libertad, entendiendo que no hay verdades absolutas y que el concepto de realización personal varía de acuerdo a las necesidades que alberga cada corazón y a los paradigmas que hay en cada cabeza.




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