Me gusta el Arroz con leche, cremoso con canela y ralladura de limón al final. Lo he hecho en numerosas ocasiones desde que me mudé y se ha convertido en un postre querido, pero la última vez que lo preparé me quedó fatal (estoy exagerando un poco). Lo de cremoso no pintó por ningún lado y hasta dulce le faltó, en fin nada que ver con los anteriores. Salieron como 12 vasitos pequeños y obviamente no los iba a tirar a la basura, por el simple hecho de que no quedaron como siempre. Así que los guardé en la parte de arriba de nuestra neverita. Cuando mi esposo lo probó, sólo dijo que le había faltado más dulce (ya yo me había adelantado para decirle que habían quedado terribles), entonces le agregó miel y se lo comió. Pero yo seguía inconforme y frustrada, pensando en lo cremoso que habían quedado los anteriores y rechazando mentalmente cada bocadito del actual. La 3ra vez que fui a tomar uno, de mal humor pero casi obligada, por la voz en mi cabeza diciendo: "tantos que no ti...