CUÁL CADENA?

Sin importar el marco histórico, social, espiritual o personal que estemos viviendo hay que HACER EL BIEN, porque automáticamente se empieza a tejer una cadena irrompible, tangible a través de hechos específicos (pequeños o grandes) o intangible por medio de la energía que se moviliza y que creánlo o no, trasciende, conecta y transforma.
ENTONCES ¿CÓMO LO HACEMOS?
1. Cuida lo que dices: deja de jugar al juez y limpia tu boca antes de emitir una opinión, incluso hacia tí (que a veces suelen ser las más duras). Cada palabra contiene una energía especial que cala en la mente y el corazón de quien la recibe.
2. Gestiona tus emociones: Sí, tan simple y complicado a la vez. Resulta que si vamos por la vida actuando desde las carencias, las heridas y el ego alborotado, podemos hacer mucho daño. Por esta razón, es vital que te escarbes y encuentres desde la humildad y la valentía las causas de tus comportamientos automáticos, irracionales e inconscientes.
3. Da: regala tiempo para escuchar a otros con genuino interés (eso se nota). Mira a los ojos buscando encontrarte en el otro. Aporta soluciones, pero no para que te reconozcan sino para mejorar las condiciones presentes. Dona dinero en proyectos en los que te gustaría ser parte, pero que por falta de tiempo no puedes. Ofrece tus dones y talentos como herramientas para hacer del mundo un mejor lugar.
4. Crea redes: agrúpate con personas que busquen el bien común y construyan proyectos para hacer realidad sueños: Educación para todos, Paz y Justicia, Condiciones dignas para cada habitante del planeta (o de tu cuadra), menos abusos, más libertad! Mientras más eslabones se sumen a la cadena, mayor es el alcance.
5. Deja de ver la vida como una ofrenda al sacrificio: Ama, si te hacen daño perdona y sigue tu camino, pero no comiences un ciclo de relaciones tóxicas y viciosas (si necesitas ayuda, búscala) que te sumerjan en un espiral de sufrimiento. Decide, basta de darle el control de tus acciones a los demás, TÚ puedes elegir el rumbo que quieras tomar, eso sí, asumiendo con responsabilidad cada consecuencia (pero sarna con gusto no pica). Alégrate por tus logros y también por los ajenos, comparte momentos de calidad con familia y amigos. Regálate tiempo, invierte en viajes, libros, experiencias, formación y cualquier cosa que sume valor a tu estadía aquí en la tierra.
6. Medita: ubica espacios durante el día para apartarte del ruido y concentrarte en la respiración lenta y consciente. Estos momentos, te garantizan el reencuentro con tu verdad esencial, con el camino que debes seguir para estar bien y hacer el bien. Además, te vuelven más presente en cada actividad de tu rutina, potenciando tu creatividad, desarrollando el autocontrol y aumentando el estado de salud física y emocional.
Vive consciente, sin ir tirando tu basura emocional por allí. Cultiva el amor, la compasión, el altruismo. Crea redes que propaguen más soluciones positivas y que se materialice en acciones de bien. Deja de ver al otro como competencia, es tu hermano. Trabaja en tí con paciencia y encuentra tú propósito. Así estaremos tejiendo esa cadena del bien!!

Sin importar el marco histórico, social, espiritual o personal que estemos viviendo hay que HACER EL BIEN, porque automáticamente se empieza a tejer una cadena irrompible, tangible a través de hechos específicos (pequeños o grandes) o intangible por medio de la energía que se moviliza y que creánlo o no, trasciende, conecta y transforma.
ENTONCES ¿CÓMO LO HACEMOS?
1. Cuida lo que dices: deja de jugar al juez y limpia tu boca antes de emitir una opinión, incluso hacia tí (que a veces suelen ser las más duras). Cada palabra contiene una energía especial que cala en la mente y el corazón de quien la recibe.
2. Gestiona tus emociones: Sí, tan simple y complicado a la vez. Resulta que si vamos por la vida actuando desde las carencias, las heridas y el ego alborotado, podemos hacer mucho daño. Por esta razón, es vital que te escarbes y encuentres desde la humildad y la valentía las causas de tus comportamientos automáticos, irracionales e inconscientes.
3. Da: regala tiempo para escuchar a otros con genuino interés (eso se nota). Mira a los ojos buscando encontrarte en el otro. Aporta soluciones, pero no para que te reconozcan sino para mejorar las condiciones presentes. Dona dinero en proyectos en los que te gustaría ser parte, pero que por falta de tiempo no puedes. Ofrece tus dones y talentos como herramientas para hacer del mundo un mejor lugar.
4. Crea redes: agrúpate con personas que busquen el bien común y construyan proyectos para hacer realidad sueños: Educación para todos, Paz y Justicia, Condiciones dignas para cada habitante del planeta (o de tu cuadra), menos abusos, más libertad! Mientras más eslabones se sumen a la cadena, mayor es el alcance.
5. Deja de ver la vida como una ofrenda al sacrificio: Ama, si te hacen daño perdona y sigue tu camino, pero no comiences un ciclo de relaciones tóxicas y viciosas (si necesitas ayuda, búscala) que te sumerjan en un espiral de sufrimiento. Decide, basta de darle el control de tus acciones a los demás, TÚ puedes elegir el rumbo que quieras tomar, eso sí, asumiendo con responsabilidad cada consecuencia (pero sarna con gusto no pica). Alégrate por tus logros y también por los ajenos, comparte momentos de calidad con familia y amigos. Regálate tiempo, invierte en viajes, libros, experiencias, formación y cualquier cosa que sume valor a tu estadía aquí en la tierra.
6. Medita: ubica espacios durante el día para apartarte del ruido y concentrarte en la respiración lenta y consciente. Estos momentos, te garantizan el reencuentro con tu verdad esencial, con el camino que debes seguir para estar bien y hacer el bien. Además, te vuelven más presente en cada actividad de tu rutina, potenciando tu creatividad, desarrollando el autocontrol y aumentando el estado de salud física y emocional.
Vive consciente, sin ir tirando tu basura emocional por allí. Cultiva el amor, la compasión, el altruismo. Crea redes que propaguen más soluciones positivas y que se materialice en acciones de bien. Deja de ver al otro como competencia, es tu hermano. Trabaja en tí con paciencia y encuentra tú propósito. Así estaremos tejiendo esa cadena del bien!!
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