Ir al contenido principal

Aquí y Ahora.



Sin pretensiones del ego, la vida va fluyendo en el aquí y el ahora. 
Se mueve despacio o rápido pero consciente. 
Presente en el ejercicio de observar, escuchar, sentir, degustar, tocar, como un testigo silencioso de lo que ocurre alrededor y al que a pesar de las afecciones no se doblega ante la emoción, porque ha aprendido a auto-regularse. 
Tarea fácil no es, pero sí posible y administrable. De hecho, es más sostenible que gastar las energías enfocando la atención en la angustia, el miedo y la ansiedad de los asuntos no resueltos.
Volver a aprovechar los recursos que nos han sido entregados, sin desperdicios ni excesos en su justa y clara medida, para continuar el camino un paso a la vez, es el ejercicio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los Maestros en período de extinción...?

Si te preparaste para ser un Maestro que únicamente promueve el desarrollo intelectual, en cualquiera de las distintas áreas de estudio, prepárate para ser sustituido por la tecnología en 3, 2, 1 y quedar exhibido en el museo de la historia!  Ahora bien, si tu norte es el de guiar, impulsar, pulir lo mejor que tiene cada alumno y enseñar desde la transversalidad que permite integrar el conocimiento intelectual, más la riqueza que hay en la capacidad de motivar, en el respeto a las diferencias, en la elección de explorar para generar respuestas diferentes y soluciones creativas, desde la inclusión y la afectividad, entonces, tranquilo pues tendrás un lugar no perecedero en el corazón y la consciencia de los estudiantes, ninguna tecnología podrá ocupar tu vocación! En tiempos donde la tecnología avanza a la velocidad la luz, los maestros perdemos terreno ante modelos interactivos, creativos y divertidos que responden a las necesidades de una generación de niños y adolescentes dif...

Dejar ir y Sostener...

Con frecuencia me descubro diciéndole a los alumnos de yoga o meditación: "suelta", "deja ir", "desecha", con el fin de que liberen aquellas ataduras que les impiden superar ciertas situaciones o acercarse un poco más a su verdad esencial. Pero últimamente, me cosquillean algunas preguntas en la cabeza: ¿Hasta qué punto es bueno soltar? ¿Hay que soltarlo todo, desde el primer momento? ¿Y si sostengo, en vez de soltar? ¿Cuándo sostener y cuándo soltar? Y dadas estas preguntas, surgieron las siguientes reflexiones: 1. Aprender a soltar, implica un profundo ejercicio de desapego y por ende menos sufrimiento. Cuando desde la observación sin juicios, identificamos una situación que reincidente o no, nos produce dolor/rabia/ansiedad/miedo, podemos entrenar para evitar engancharnos y quedar atrapados y colonizados por la emoción. Bajo la premisa de que: NO SOMOS lo que pensamos, NO SOMOS lo que sentimos. 2. Dejar ir, nos permite crear nuevos espacios...

La Agonía del "Peso Ideal"

Vivimos en la agonía del peso ideal, buscando las recetas mágicas, las fórmulas milagrosas, la panacea a nuestros sube y baja en la báscula corpórea. Pero la realidad es que lo que tanto buscamos en artilugios externos se encuentra enconchado, enterrado y acorazado en nuestro interior.  Sí, siempre las respuestas están más cerca de lo que pensamos pero el miedo que nos produce descubrirnos es tan grande, que terminamos por obviar ese camino de llegada directa y escogemos las rutas más "fáciles". De que vale hacer dietas y regímenes especiales si en los días de descanso comerás todo lo que no pudiste anteriormente porque la ansiedad te ganó la batalla? No se trata de "hacer dieta" sino de cambiar hábitos, lo que involucra tres pilares esenciales: la actividad física, la calidad de la alimentación y el más importante de todos, el manejo emocional! Pero qué tienen que ver las emociones en todo esto?? yo diría que TODO!!  Por lo general utilizamos la comida par...