En el curso de estos 32 años, personas cercanas o no tanto y de diferentes círculos, me han preguntado lo mismo (hay otros que no han preguntado aún pero estoy segura que lo piensan): "¿Tú fumas marihuana?"La reacción siempre es la misma: río y les pregunto por qué?!
A lo que responden (palabras más, palabras menos): porque tu eres así como relajada (pa' no decir lenta), feliz y te gusta Bob Marley! jajajaja y siempre me causa diversión, uno: por los paradigmas y dos: porque realmente siento una embriaguez natural por la vida!
Y hoy que celebro una nueva vuelta al sol, me doy cuenta que cuando me he alejado del propósito, de mi verdad esencial, pierdo la magia, me marchito!
No vine a sufrir, vine a servir a través de los dones y talentos que me han dado, vine a reconocer la belleza en los detalles cotidianos, vine a cantar y a escribir, vine a conversar, a comunicar, a compartir, vine a trabajar la constancia y a tejer la cadena del bien.
Así que pues lo admito: Vivir me da una nota increíble y no quiero perder ese contacto, ese sentir amplificado que se manifiesta cuando camino en dirección a mi propósito. Trabajo todos los días para no quedarme estancada y aunque tengo mis bajones y mi premisa sea no hacer daño, lo he causado. Cometo errores y hay miedos que siguen allí, sin embargo, no puedo evitar sentir el corazón agrandado cuando veo una flor, cuando las mariposas se acercan, cuando los pajaritos nos traen serenatas, cuando escucho una canción que toca las fibras, cuando veo los ojitos luminosos de un niño, cuando conecto con la buena vibra de la gente! Soy una enamorada empedernida, cursi, floripondia sin remedio de esta vida y su tumbao´ y ésa es mi droga!
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