¿Qué pienso cuando medito?: De todo!¿Me enfoco sólo en el punto de color sugerido?: No de forma sostenida!
¿Siento que controlo las imágenes que llegan a mi cabeza?: Muy pocas veces y por tiempo limitado.
Entonces por qué sigo "meditando"?
Aprendi a leer, escribir, cocinar, pintar, yoguear, bailar, dejar de fumar, dejar de sabotearme, entre otros, de un día para otro? Pues NO!
Todo lo que vale la pena en esta vida, toma tiempo, amerita voluntad y disciplina.
Y merece el esfuerzo algo que produce tanta paz, auque sea por instantes muy corticos.
Existen diferentes formas de meditar: sentados con ojos cerrados, tejiendo, dibujando o pintando mandalas, sentados observando fijamente la llama de una vela o imágenes con patrones que se repiten al ritmo de alguna melodía.
Me gustan todas, pero últimamente dibujar mandalas, ha sido mi elección recurrente. Porque mi mente se ocupa exclusivamente de crear detalles y formas que van fluyendo a un ritmo que poco controlo. Repito patrones y líneas que guardan orden y simetría, anulan pensamientos del pasado y le vale madre lo que está "por-venir".
Lo importante es seguir trabajando en función de focalizar toda la atención en el NO-TIEMPO, ése instante, que desaparece porque no existe más que la conexión con el ahora, nada de pretérito ni futuros! Tamaño alivio!!
También he comprobado que luego de practicar yoga, por más de 15 min y de forma comprometida, el cansancio, abre paso a la relajación y ésta a su vez prepara el cuerpo para una meditación franca y sostenida.
Mi propósito es enriquecer los procesos de sinápsis en el cerebro y crear especies de puentes que comuniquen estados de ansiedad, tristeza, rabia, miedo con estrategias que el cuerpo reconozca para liberarme. Ganando salud y estado de bienestar.
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