Hay quienes no se quedan en un sólo lugar, están constantenmente buscando nuevos caminos para expandirse, para divertirse, para crear, para aprender y conocer (se).Son artesanos del miedo porque rompen esquemas, renuncian a la seguridad, estabilidad y aparente cordura y se lanzan al abismo de lo desconocido.
Locos, inestables, inmaduros, irreverentes, inventadores y demás adjetivos les califican para bien o para mal, como forma de encajarlos en algun molde reconocible para los que los observan desde el mismo lugar que han ocupado por años.
Han aprendido a detectar la necesidad de vuelo, pero sobretodo, han sido valientes (y coherentes) al hacerle caso a ésa necesidad, respetando la intuición que han desarrollado en el camino.
Discuten y se reconcilian con la vida a cada rato, porque no se acostumbran a lo que está mal y las injusticias les estremecen las fibras.
Poco les importa lo que piensen los demás, así que, nadan a contracorriente, disfrutando además de la temperatura y la fuerza que supone ir en otra dirección.
Se equivocan, se caen y se levantan. Agarran las riendas, asumen, se hacen responsables de las decisiones que toman (acertadas o erráticas) y de las bocas que besan!
Son peligrosamente soñadores, románticos de la acción y de las palabras (pues ellan decretan realidades) y se aburren con facilidad. Por ello la normalidad, lo establecido, las jaulas, los estereotipos y paradigmas les causan piquiña, escozor, alergia!
Salud por los artesanos del miedo, que nos inspiran siempre a escalar nuestras propias, temidas y fascinantes cumbres!
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